Domingo de Pascua

Que la Pascua fuera un domingo y que no coincidiese nunca con la Pascua judía, que se celebraba independientemente del día de la semana, para evitar paralelismos o confusiones entre ambas religiones. Y que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año. Esto tiene su explicación porque el año nuevo empezaba en el equinoccio primaveral, por lo que se prohibía la celebración de la Pascua antes del equinoccio real, es decir, antes de la entrada del sol en la constelación de Aries.
Por lo tanto, la fecha de la Pascua la marca la luna y ha de ser el primer domingo después de la primera luna llena de primavera en el hemisferio norte. Pero como el equinoccio real astronómico de primavera puede ser el 19 o 20 de marzo, acabó estableciéndose que, a efectos del cálculo de la fecha de la Pascua, sería siempre el 21 de marzo. Y si esta fecha cayese en domingo, se trasladará la Pascua al domingo siguiente para evitar la coincidencia con la Pascua judía. Así las cosas, la Pascua de Resurrección no puede ser antes del 22 de marzo y tampoco puede ser más tarde del 25 de abril. Como dato curioso este año de 2008 es en el que más pronto cae la Pascua de todo el siglo XXI, el día 23 de marzo y que la más tardía del siglo será el 25 de abril del año 2038.
Derain, André: Catedral de San Pablo
Etiquetas: Nicea, Pascua de Resurrección
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