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viernes, septiembre 22, 2006

Atención y Pedagogía

Decían los libros de Pedagogía que se estudiaban en los años 40 - Pedagogía General de Ezequiel Solana-, que “la atención no es propiamente una facultad de la inteligencia, sino un modo general de efectuarse las facultades intelectuales”. Se conocían varios sistemas para valorar el grado de atención que tenían los niños: “para medir la atención se emplea un aparato llamado tachistoscopio ( de tachiston, rapidísimo, y scopeo, miro), por el cual se mide el número de objetos ( puntos o rayas) que el observador puede abarcar de una mirada en una brevísima exposición. También se mide la extensión sucesiva de la atención haciendo desfilar por la rendija del tachistoscopio una serie de cifras, con las que el observador ha de formar el número que se presenta.”
Considera que la distracción es frecuente en los niños ya que éstos “como las mariposas, apetecen pasar continuamente de flor en flor, sin pararse formalmente en parte alguna” y aporta una serie de procedimientos para medir la intensidad de la atención en los alumnos, entre ellos: “...se obliga al discípulo a hacer una serie de sumas de números dígitos , escritos de antemano en esta forma:
2 6 4 8 5 3 1 7 6 4 9 …
3 2 5 4 1 7 6 8 1 9 2 …
Se van escribiendo sucesivamente las sumas de cada par de números, y cada minuto ( que se avisa mediante un timbre) se separan las sumas con una raya vertical. Después se cuentan las sumas hechas en cada minuto y los errores cometidos”. ¿Qué pasaría hoy si realizáramos este ejercicio con muchos de nuestros alumnos?, ¿ se podrían atribuir los errores a un problema de atención?.
Distingue los problemas de atención que presentan los alumnos clasificándolos en dos grupos "...llámanse niños atolondrados aquellos que paran la atención sobre todas las cosas que les rodean, sin fijarla en parte alguna; y por el contrario, son niños ensimismados los que, pareciendo absortos en un pensamiento, no ponen atención en ninguna otra cosa exterior. En rigor, unos y otros son niños anormales que requieren una especial educación". Eliminando el calificativo ¿ a qué nos suena?. Nuevos tiempos, viejos problemas. No se si podremos decir, o no, aquello de "cómo hemos cambiado".
Fotografía: Dan Henry

1 Comments:

Blogger macla said...

Y no sólo eso, ahora se les ha quitado una etiqueta y se les ha puesto otra.

10:01 p. m.  

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